El último film del neoyorkino sigue con su tour europeo redescubriendo ciudades emblemáticas. Mientras que en su larga etapa londinense nos dejó con una de sus opus magnum que fue el lúcidismo drama criminal que supuso Match Point. El viaje prosiguió en España con la que es, para el que suscribe, una de las peores películas del director con dos magnifícos actores desaprovechados y también algo pasados que poco o nada representan no la imagen de España sino la del artista en general. Muchísimo más dulce fue el paseo por París, una película magnífica e inteligente; un nuevo acercamiento del autor a la figura del escritor, tocada en numerosas ocasiones en su carrera ( como en la descacharrante Desmontando a Harry) más romántica, pero lejos de buscar la idealización conseguía reencontrar al individuo consigo mismo. Finalmente, la ciudad eterna, Roma.
Arriba dos recién casados de origen rural llegan a la capital con el afán de encontrar empleo y dejarse llevar por las grandezas de Roma y, quién sabe, si conocer algún famoso. Abajo Baldwin pronostica una posible elección a un joven arquitecto que trastocará toda su vida.
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Aplausos por fin todos los grandes talentos desperdiciados en duchas, obras o cualquier otro lugar triunfan de la manera más estrámbotica. |
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Beningini "padece" las ventajas de ser una figura pública. |
Calvin Weir-Fields -Paul Dano- es un joven escritor que a sus 19 años se alzó con un gran reconocimiento con una primera obra ensalzada por critica y público. Actualmente unos 10 años después, incapaz de superar esa primera obra se encuentra anquilosado en su casa casi sin contacto exterior divagando sobre una posible futura novela. El personaje incapaz de superar el reconcilio de su madre -Annette Bening- con su excéntrica pareja -un acertadisímo Antonio Banderas- ni la incapacidad para rehacerse de su anterior relación con una joven escritora busca amparo a través de la introspección. En una de sus numerosas citas con su psicólogo éste le incoa a escribir un encuentro casual con una mujer capaz de aceptar a su perro Scotty. Dano, a raíz de tal empeño comienza a tener sueños con una mujer joven que cumple con todos los principios que el busca en una pareja: misteriosa, ácida, inteligente y con un pasado complejo. Poco después, tras comenzar a escribir sobre ella, se presenta de manera sustancial poniendo al límite la cordura del joven que busca apoyo en sus conocidos.
Bajo tan sugestiva premisa Kazan relata no sólo sobre el proceso de creación sino del compromiso del autor con su obra y sus personajes. Pero para no limitar el asunto extiende la relación de ambos personajes al terreno romántico ofreciendo aquí su particular visión. Parece una ecuación ideal, más si queda sujeta de las manos de los directores de Miss Sunshine, pero la cinta comete errores más que notorios. No es de extrañar que primerizo guión tenga agujeros que no duda en utilizarlos a su favor pecando de ser demasiada calculadora con los temas que es incapaz de solventar con verdadera inteligencia (todos acusadísimos al final de la cinta) o construyendo unos personajes desde la lejanía intentando provocar emociones en el público muy calculadas. Cuando la relación comienza a diseccionar la cinta intenta recrudecerse pero cae en elementos sobreexplotados y sabidos que no producen verdadero efecto como sí conseguían sus referentes, sin contar que pierde la frescura inicial.
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Pese al tráiler no escucharás en toda la cinta el Ruby de Kaiser Chiefs. Una elección desafortunada porque le venía al pelo. |
Esas variopintas fuentes de inspiración son numerosas. Aunque con más profundidad el personaje de Ruby es simétrico con la Ramona Flowers de Scott Pilgrim, película muy inferior a ésta y sobretodo a la genial novela gráfica en la que se basa. El compromiso del autor con su obra se representaba mucho mejor en la discutida Más extraño que la ficción. Los desengaños amorosos recuerdan mucho a los de Olvidate de mí y la vida aparente es deudora de la magistral El Show de Thruman. No son raras las referencias al Kaufman de Adaptation o Como ser John Malkovich, siendo todas excepto la primera infinitamente más interesante que la película que nos ocupa. Obvia decir que las similitudes con 500 días juntos -sobretodo en la resolución- parecen casi excesivas.
La cinta pasa de lo cómico y embriagador al desasosiego de unos personajes que están realmente bien interpretados siendo el binomio Dano-Kazan la principal razón de ver la obra. Los secundarios actores consagrados tiene la función de roba escenas que tan bien funciona, sobretodo los pasadisímos Coogan y Banderas, aderezando la película con inteligencia pero ocupando muy poco tiempo en pantalla . Dano que busca asemejarse a J.D. Sallinger (como hicera de manera magistral Sean Connery en la estimable Descubriendo a Forrester, en una etapa más madura) durante el metraje nos otorga un papel meticulosa donde los gestos se miden milimétricamente aunque puede que su interpretación no impresione tanto como ese magnífico predicador de Pozos de Ambición. Kazan ilumina la pantalla con su presencia en un papel que le encaja al dedillo, no como en otros casos donde el autor interpreta un personaje de su obra.
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El personaje literario cobra vida. ¿ Cómo reaccionarán el autor o sus familiares ante su presencia? |
En conclusión nos queda una buena cinta que busca alejarse de las convenciones clásicas en la comedia romántica -con toques de drama descarnado- pero que malinterpreta sus referentes y cae de lleno en que buscaba evitar. Es curioso, ya que citas como 50/50, Declaración de Guerra, las mencionadas, o, en menor medida la injustamente despreciada, Young Adult arremetían con una solvencia espectacular premisas con relativas semejanzas. No obstante, aún deseando que Faris y Dayton vuelvan a su primera cinta o que Kazan tenga una próspera carrera como actriz pero trabaje más sus guiones, nos queda una curiosa y estimable película que hará delicias de todos aquellos amantes de la literatura o la creación artística que estén aburridos de los formales biopic. Aún así a los implicados habría que recordarles algo que ellos mismos nos citan en la propia película: "No escribas sobre lo que no conoces".
Que larga se ha hecho la espera!!!! Me alegro que estés de vuelta. Comparto tu opinión sobre lo último de Woody Allen. Tiene momentos muy simpáticos (a mi me encantó el episodio de Penelope Cruz) pero en conjunto desmerece un poco, y más si tenemos en cuenta el peliculón al que seguía en la carrera del neoyorkino. Si te apetece leer la crítica que le dedicamos en su día:
ResponderEliminarhttp://lagatacongafas.blogspot.com.es/2012/10/woody-allen-continua-de-erasmus.html
"Ruby Sparks" se me escapó y mira que me encanta "Pequeña Miss Sunshine", pero la vida no da para todo. Tendré que recuperarla un día de estos.
Saludos y a ver si te prodigas más...
Un artículo a la semana es todo a lo que aspiro. Ruby Sparks no tiene nada que ver con Miss Sunshine ni tono ni estilo. Sólo el actor y los directores. Gracias por comentar, León que sepas que tu blog lo leo asiduamente.
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