" A mí queridísimo, y ahora un tanto lejano, Andrew Brimhall arqueólogo, aventurero, cinéfilo y cazador de serpientes".
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Fleming escribió Casino Royale
"inspirándose" en las vivencias
tenidas en el de Estoril. |
Ayer día 5 de octubre de 2012 se celebró el día Bond. Éste se sustenta en el 50º aniversario del ya lejano estreno de ese cláscio que es "James Bond contra el DR.NO". Aquella cinta serviría de pilar sobre el que sustentar una saga de intriga con mujeres, coches rápidos y acción trepidante. El personaje tiene origen literario en 1952, donde su autor Ian Fleming, como muchos sabrán, le denominó homenajeando tal como a un ornitólogo conocido suyo. Mi experencia con el agente secreto del MI6 se remonta a un ciclo de CANAL+, durante una emisión en abierto; yo, que apenas superaba los 7 años,devoré literalmente la primera etapa de Connery y las tres primeras cintas de Brosnan. Con los años he visto el resto teniendo pendiente todavía dos cintas del famoso donjuán. Mi intención con este artículo es homenajear a la saga interprete a interprete y facilitar el visionado de las cintas más interesantes para los que esperan con ansia la ya inminente SKYFALL.
Pero antes es necesario matizar como James Bond se ha convertido, más allá de los valores cinematográficos en todo un icono
pop con multitud de
merchandising y ha entretenido a varias generaciones con sus aventuras imposibles. En sus películas siempre ha habido grandes villanos, gadgets absurdamente fascinantes y repartos con apariciones estelares. Todo hombre ha fantaseado con llevar una vida como la del agente llevar su ropa, conducir sus coches, conocer esas hermosas mujeres, etc (de hecho debido al
product emplacement que abunda en sus cintas, por el que las compañias se pelean por sacar sus productos en las cintas, se puede imitar al agente, al menos de fachada). ¿Pero más allá de la disuasión, hay algo de arte en el agente británico?