Es curioso, como ambas películas que vamos a tratar incurren por lo general en los mismos fallos: la desacertada dirección, un flojo sentido rítmico y la innecesaria sobreexplicación, de manera oral, de elementos mostrados en el plano visual, recalcando lo obvio. También es necesario expresar que ninguna de las dos cintas consigue explorar nuevos recorridos ni llevarlo a cabo de manera solvente. Mientras que lo coproducción Argentino-española se estrena hoy mismo, la adaptación de Victor Hugo está más cercana a su venta en formato físico. Por lo expresado, sólo queda intentar averiguar si merecen realmente un visionado o por el contrario es más recomendable huir despavoridos de ellas.
![]() |
Un antiguo abogado ejerce en el cuerpo docente de la Facultad de Derecho (Ricardo Darín). Con el inicio de un nuevo y prestigioso máster se reencontrará con el hijo de un amigo que tiene intención de cursarlo (Alberto Amman). Pronto, el profesor se cerciora de la amoral y cruenta psique del alumno. Poco después, a pocos pasos de la misma clase donde ese máster se imparte aparecerá el cuerpo de una joven brutalmente asesinada. Es entonces cuando la mirada incriminatoria del profesor recae en el alumno que, a su vez, le suscita una desmedida fascinación.
![]() |
| El siempre mágentico Darín está listo para aburrirnos un rato. |
Puesto que desde el comienzo la cinta muestra siempre la visión desde el profesor, en una narración subjetiva que son pocas y muy érroneas las veces que se incumple, el peso interpretativo cae sobre Darín. Es más al igual que la holgadamente superior "Un cuento chino" la película es completamente Daríncentrica, parece tallada a la medida y gusto del actor. Nunca consideraré un problema otorgar el peso de la cinta a alguien con el carisma y los rasgos de Ricardo siempre que se nos cuente algo interesante. No es el caso. Darín bebe whisky. Darín fuma mucho. Darín medita. Darín, atención, boxea. Darín "frunje" todo lo que puede. Darín esta conflictuado. Darín se ducha. Darín es el amo y señor de la enseñanza... Retrasando el ritmo que languidece, progresivamente, llegando a un final vergonzoso acompañado del tedio acumulado.

